domingo, 8 de marzo de 2015

LAS LECHUZAS

Ayer terminé de leer Un fantasma blanco, un precioso libro que trata sobre las equivocadas supersiticiones de las personas sobre las lechuzas. Muchos de los humanos tenemos una opinión muy equivocada sobre estos animales, y, como en el libro salía una variada información sobre estas aves, he decidido mostrárosla para que, si pensáis que este animal nocturno es una criatura pejudicial, os estás equivocando completamente.



LA LECHUZA
Por Tyto Alba


Los pájaros nocturnos han despertado siempre muchos recelos y temores por sus misteriosas costumbres.
En las aldeas se creía que el canto de las lechuzas anunciaba alguna desgracia. Esta superstición hizo que se persiguiera y matara a muchas de ellas.


Las lechuzas buscan para vivir lugares próximos a las viviendas humanas, anidando en edificios abandonados, torres de iglesias y castillos, desvanes y, también, en los árboles viejos de los bosques.


Durante el día suelen permanecer quietas en sus refugios. Sólo al atardecer, en las últimas horas del día, y durante la noche, vuelan de un lugar a otro en busca de alimento.


El plumaje de su espalda es marrón claro, tirando a dorado, con motas grises que semejan gotas de lluvia.
Posee una enorme cabeza en relación con su cuerpo. Por delante resalta su color blanco.
Es inconfundible su cara blanca, hundida y en forma de corazón, en la que destacan los puntos negros de sus ojos.



Volando en la noche parece un fantasma silencioso. Más de un susto ha dado a quienes la han visto aparecer y desaparecer de repente en la oscuridad.

Las lechuzas tragan a sus presas casi enteras, pero como no pueden digerir huesos, piel o pelos, regurgitan, expulsan por su boca una especie de bola con todo lo indigestible. Esas bolas reciben el nombre de egagrópilas.


Analizando el contenido de estas egagrópilas, se puede averiguar con exactitud cuál ha sido la alimentación del pájaro que las ha arrojado.
Se alimentan, sobre todo, de ratones de campo y otros roedores, de insectos y de pequeñas aves.


Las lechuzas no contruyen un nido, sino que ponen sus huevos en los posaderos que frecuentan.
Mientras la hembra incuba, el macho le lleva abundante comida, tan abundante que a veces se pudre en el nido produciendo un desagradable olor.


Y esto ha sido todo sobre la lechuza. La información la he sacado, como he dicho antes, del libro "El fantasma blanco". Si queréis saber más sobre este bello animal, aquí os dejo también un vídeo.
Y recordad,
¡las lechuzas son inofensivas!


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